
La prefecta Marcela Aguiñaga, preocupada por la restauración de ecosistemas marino-costeros en la provincia del Guayas, lideró este fin de semana una reforestación de manglar en un área degrada de Naranjal, donde se sembraron 10 hectáreas de este recurso vital para las actividades de cangrejeros. En este contexto, se ha suscrito un convenio con la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, cuyo objetivo es ejecutar un proyecto de recuperación ecológica en 30 hectáreas distribuidas entre los cantones Balao (20 ha) y Naranjal (10 ha).
En Guayas, las comunidades costeras dedicadas a la captura de cangrejo rojo enfrentan anualmente dos períodos de veda: la veda reproductiva y la de crecimiento. Estas restricciones, aunque necesarias para la sostenibilidad del recurso, generan una merma significativa en los ingresos familiares, afectando la economía local.
“Este convenio nos permite dar capacitación, investigación y siembra del manglar. Agradecer a los expertos que están investigando esta especie que ahora tiene una amenaza y por eso se ha cambiado la forma de mantener las raíces del manglar: ahora la tenemos en agua y no solamente en lodo”, explicó la máxima autoridad.
María Auxiliadora Jácome, directora de Gestión Ambiental de la Prefectura, resaltó la importancia de ejecutar este proyecto, sostenido en hechos importantes para el medio ambiente. “El manglar capta 5 veces más de CO2 (dióxido de carbono) que un árbol, ayuda más al ambiente, es una gran ventaja y estamos trabajando en eso. En generar barreras naturales, captadoras de CO2 y purificación del agua”, dijo.
Los integrantes de la cooperativa Nuevo Porvenir se sienten agradecidos de ser beneficiarios de este convenio ya que lograron capacitarse en temas vitales para su actividad. “Es muy importante que la Prefectura Ciudadana se haya interesado en reforestar los manglares ya que son pulmones naturales, que hay que conservarlos y cuidarlos.
